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Desde que nacemos, comienzan a hacerse notar nuestras emociones (rabia, tristeza, miedo, alegría, sorpresa…) ya que según vamos creciendo comprendemos las emociones, así como los sentimientos y estados de ánimo.  Las emociones surgen de un impulso en un momento concreto y no duran mucho tiempo; sin embargo, si esa emoción se queda más tiempo del necesario pasa a ser un sentimiento y perduran más ya que cuanto más pienses eso más tiempo se quedará ahí.

Según nuestro desarrollo cognitivo somos capaces de comprender nuestras emociones, de cuestionarlas para terminar formulando juicos y pensamientos finales. Pasamos de una emoción a un sentimiento y de este a un estado de ánimo el cual puede convertirse en algo peligroso y contagioso si no sabemos controlarlo; ya que, por ejemplo, puedes pasar de un estado emocional sereno a uno de venganza.

Las emociones son inconscientes, automáticas, mientras que los sentimientos son resultado de un proceso cognitivo consciente. Por lo que debemos aprender a gestionarlos para que no nos impacten tan negativamente, para así no prestarles tanta atención e importancia.

A diferencia de las emociones que son instantáneas, los estados de ánimo perduran en el tiempo, así como los sentimientos. Los juicios que se generan durante estos estados de ánimo suelen ser juicos sin salida o sin soluciones como por ejemplo el resentimiento, la resignación, la desesperanza, la desconfianza o el temor. Sin embargo, si queremos encontrar soluciones y salir de ahí, están la serenidad, la ambición, la confianza o la aceptación.

Estos estados de ánimo de no salidas podemos modificarlos simplemente cambiando el lenguaje y tomando acción, creando estados de ánimo que posibiliten el aprendizaje.

 

¿Qué es un sentimiento?

El sentimiento se produce a través del pensamiento. Aunque también es un proceso rápido y a veces menos consiente de lo que nos gustaría, el sentimiento es la forma en la que interpretamos nosotros la emoción. En el momento en que la emoción se ve acompañada del sentimiento entran en juego los pensamientos, que hacen que no podamos salir de ahí. Es decir, es una mezcla de emoción más pensamiento, la mayoría de personas suele acabar en problemas de depresión o ansiedad.

 

¿Qué es una emoción?

Las emociones se generan en base a unas reacciones psicológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos internos o externos del individuo cuando percibe un objeto, una persona, un lugar, un suceso o un recuerdo importante. Por ejemplo, externos cuando sientes miedo hacia algo e internos cuando recuerdas algún momento o hecho que te cause tristeza. Como bien hemos dicho antes, las emociones son temporales. En caso de que lleguen a durar más es porque nos resistimos a esa emoción al no aceptarla o porque queremos que aparezca un sentimiento respecto a esa emoción.

Se puede decir que las emociones tienen tres funciones principales:

  1. Función adaptativa: prepara al organismo para la acción siendo esta una de las más importantes. Gracias a esto tenemos la capacidad de poder actuar eficazmente.
  2. Función social: expresan nuestro estado de ánimo y facilitan la interacción social.
  3. Función motivacional: existe una relación entre la motivación y emoción ya que ambas se retroalimentan. Cualquier conducta motivada produce una reacción emocional.

 

Aunque hemos dicho que debemos gestionar los sentimientos, las emociones también se deben gestionar y de una forma inteligente y positiva. Para ello es preciso conocer más acerca de ellas y logrando llegar a tener un aprendizaje continuo acerca de ellas. Así que empezaremos conociendo las emociones universales, básicas o primarias, aunque a partir de ellas se pueden ir descubriendo muchas más:

  • Emociones básicas: forman parte de nuestro proceso de adaptación y son:
    • Tristeza, esta es la que más tratamos de evitar y a veces la escondemos haciéndola más grande. Es un estado de esperanza muy ligada a una sensación de pérdida total.
    • Alegría, es la emoción más deseada y buscada ya que da bienestar y felicidad en abundancia. Se acompaña de sensaciones como amor, cariño, cuidad, compresión…
    • Ira, es una emoción hostil y a veces violenta o agresiva. Va acompañada de resentimiento, inseguridad, peligro…
    • Asco, tiene un carácter muy marcado y es muy dificil de evitar ya que te puede surgir en cualquier momento.
    • Sorpresa, en ella podemos observar que el tiempo de duración es muy limitado y es muy instintiva como el asco.
  • Emociones sociales: surgen como consecuencia de la socialización y del desarrollo de las capacidades cognitivas. Son posteriores a las básicas y son (culpa, orgullo, vergüenza, satisfacción, diversión, desprecio…)

 

 

Cómo podemos gestionar nuestras emociones

  1. Fíjate en señales emocionales cuanto antes, prepárate y piensa
  2. Localiza físicamente la emoción, fíjate donde la sientes exactamente.
  3. Ponle nombre a todos los sentimientos que te surjan. Tratando de identificar cada uno de ellos ya que pueden venir todas juntas y mezclarse, y lo que queremos es separarlas y etiquetarlas.
  4. No juzgues tus sentimientos, sean cuales sean, acéptalos.
  5. Busca el origen de esos sentimientos y por qué se encuentran ahí.
  6. Dale en cada momento la importancia que tienen.

Recuerda que las emociones forman parte de tu día a día y de tu vida, sobre todo. Ya que son herramientas fundamentales para nuestra supervivencia, las cuales nos indican el camino que debemos tomar, así como ayudarnos a aumentar nuestro bienestar. Reconocerlas y expresarlas nos hará avanzar hacia una mejora de nuestra calidad de vida.